Introduction and intentions declaration

Before we begin with the ordinary posts, there’s a thought from all the people from our team we’d like to share with you: we live in a thrilling world, there’s no doubt about it. We’ve evolved to be conscious of this fact and get amazed with the patterns we found in nature. One way or another, knowledge makes us feel comfortable, no one doubts this. Science, the most accurate tool we have to reach this knowledge, despite not being perfect due to its asymptotic approach, it’s an incredibly powerful tool. And it’s powerful in two different ways.

Science’s strength comes from two different approaches because it’s does not only unweave the rainbow giving us answers about the universe with a growing accuracy, but also these answers come with a present in the shape of control above the studied phenomena (which can be more or less limited depending of the phenomenon) like if it was a fire brought to us by a (modern) Prometheus. Answers always come with that possibility, which is no exent of risk, and, on the profits and benefits of this new chances, we build that construct we call society. Much of what we are nowadays is due to science and it’s daughters, the engineering and the technique. It happened ten thousand years ago when we began taming species for agriculture. And it’s happening right here and right now.

Almost sixty years ago, in a lab from Cavendish Institute, James Watson and Francis Crick gave birth to one of the most successful hits in modern science history: finally all the information that configures all the beings at the biosphere had a chance to be understood and in consequence, try to be controlled. It’s a hard enterprise of growing complexity that perhaps will never reach to an end, but we will never be able to say that this enterprise was a failure at all, as all the genetic engineering-derived applications prove us. As the synthetic biology proves us.

Thereby, synthetic biology stands as the next step in chances of biological information control:it means stop searching blindly at the seas of information that conform the species’s genomes to, using all our accumulated knowledge about genes,designing programming  circuits which allow us to take profit from all the biosphere’s versatility in order to solve many of the problems that menace us.

As we said before, science fascinates us  and so does everything we can do with it. But it’s true these chances have risks at many levels, despite of which, science stands as our best tool. Because of this, we expect to make this blog become a place where we can share our enthusiasm and offer some thoughts about the wonderful chances that are coming.

Enjoy the trip!

Anuncios

Introducción y declaración de principios.

Antes de comenzar con los posts ordinarios, quisiéramos compartir con los aquí presentes un pensamiento común a los participantes en este proyecto: vivimos en un mundo vibrante, no hay duda de ello, Y hemos evolucionado para ser conscientes de este hecho y maravillarnos ante patrones y pautas halladas en la naturaleza. De algún modo u otro, saber nos reconforta, nadie lo duda. La ciencia, la aproximación más fiable de la que disponemos los humanos para obtener conocimiento, aunque tenga sus limitaciones por su naturaleza de aproximación asintótica a la realidad, es una herramienta increíblemente poderosa. Por partida doble.

Su fuerza viene por partida doble debido a que la ciencia no se limita únicamente a destejer el arco iris y dar respuestas cada vez más precisas a las preguntas sobre la naturaleza del universo que nos rodea, sino que además estas respuestas vienen acompañadas con un regalo en forma de control (más o menos limitado según los casos) sobre el fenómeno estudiado, como si del fuego traído por un (moderno) Prometeo se tratase. Las respuestas siempre conllevan esa posibilidad y en su aprovechamiento (no exento de riesgos) erguimos gran parte de ese constructo al que llamamos sociedad, gran parte de lo que somos lo somos gracias a la ciencia y sus hijas la técnica y la ingeniería. Pasó hace diez mil años cuando comenzamos a domesticar especies para agricultura y está sucediendo, aquí y ahora.

Hace casi 60 años en un laboratorio del Instituto Cavendish, James Watson y Francis Crick dieron lugar a uno de los hitos de la ciencia moderna, a partir de este punto todo cambió: la información que configuraba a los entes de la biosfera, al fin tenía una oportunidad de ser comprendida y en consecuencia, intentar ser controlada. Se trata de una empresa ardua y de creciente complejidad que tal vez nunca veamos finalizada, pero nunca supondrá un fracaso: prueba de ello son las aplicaciones derivadas de la ingeniería genética. Y la biología sintética.

De este modo, la biología sintética se yergue como el siguiente paso  en la posibilidad del control que sobre: supone dejar de tantear a ciegas el maremagno de información que conforma el genoma de una especie para, basándonos en todo nuestro conocimiento acumulado sobre los genes, diseñar circuitos de comportamiento programable que nos permitan aprovechar la gran versatilidad de la biosfera para solventar muchos de los problemas que nos acucian, difuminando la barrera entre el ser vivo y la máquina.

Tal y como hemos dicho antes, nos fascina la ciencia y nos maravilla todo lo que podemos lograr con ella, pero también es cierto que su aprovechamiento conlleva sus riesgos a muchos niveles, a pesar de los cuáles no deja de ser nuestra mayor herramienta. Por ello esperamos convertir este blog en un espacio en el que compartir nuestro entusiasmo por el campo y ofrecer reflexión sobre sus posibilidades y aprovechamiento.

Disfrutad del viaje.